Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

jueves, octubre 16, 2008

"SOROLLA. VISION DE ESPAÑA" EN BILBAO


El pasado lunes 13 tuve la suerte de poder asistir como invitada, gracias a mis amigos Elena y Andrés, a la inauguración de la Exposición "Sorolla. Visión de España", una de las obras cumbre del pintor valenciano Joaquín Sorolla compuesta por catorce lienzos de gran tamaño en los que se recogen algunas escenas costumbristas de diferentes regiones de España. Obra que fue encargada al pintor español en 1911, por el hispanista norteamericano Milton Hungtington con intención de decorar una de las salas de la Hispanic Society de Nueva York, que fundó a principios del siglo XX con el objetivo de dar a conocer la cultura española en los Estados Unidos. Esta sala, en un principio proyectada para ser una biblioteca, finalmente quedó convertida en la "Sala Sorolla".
Las obras, que es la primera vez que salen de su emplazamiento original, han sido restauradas para la ocasión por un equipo de expertos conjunto entre Bancaja y la Hispanic Society. El director de esta entidad, Mitchell Coding, también presente en el acto, ha destacado además la restauración a la que se ha sometido a las obras aprovechando su traslado. Tal y como se ha explicado, la restauración, en la que han colaborado técnicos de la Universidad de Valencia, Bancaja y la entidad norteamericana, "mejora la calidad de los cuadros ya que pueden apreciarse detalles que se habían perdido o difuminado con el tiempo".

Durante 1912, Joaquín Sorolla (1863-1923) se dedicó a recorrer la geografía española, captando imágenes de tipos para construir después la gran decoración de la Hispanic Society. En 1913 cambió de opinión y, aunque no dejó de usar algunos de los cuadros de tipos, empezó a pintar los paneles directamente del natural; ese año hizo el monumental "La fiesta del pan. Castilla".
Durante el año siguiente realizó cinco paneles, "Los nazarenos". Sevilla (marzo-abril), "La jota". Aragón (verano), "El concejo del Roncal". Navarra (verano), "Los bolos". Guipúzcoa (septiembre) y "El encierro". Andalucía (noviembre-diciembre). En 1915 pintó cuatro más, "El baile. Sevilla", desde enero hasta marzo, "Los toreros". Sevilla, desde marzo hasta mayo, "La romería. Galicia", durante el verano y "El pescado". Cataluña en el otoño.
El año 1916 sólo pintó "Las grupas. Valencia", en el que empleó desde enero hasta marzo; también el año siguiente, 1917, solamente un panel, "El mercado. Extremadura". Entre noviembre de 1918 y enero de 1919 hizo "El palmeral. Elche" y, finalmente, ese mismo año 1919 pintó el último de los paneles durante los meses de mayo y junio, "La pesca del atún. Ayamonte".
Esta muestra se podrá visitar hasta el próximo 18 de Enero de 2009. De Bilbao viajarán a Barcelona y a Madrid donde podrá contemplarse en el Museo del Prado, ampliada con otros doce cuadros de Sorolla de la Hispanic Society, y por último, repetirá en Valencia, ciudad en la que ha sido visitada por más de 450.000 personas.

Para mi gusto no es lo más bonito de Sorolla, particularmente me siento más atraída por el tipo de pintura que realiza con escenas de baño, mar, playas, etc...La luz del Mediterráneo y los azules del mar, los niños en las playas, las escenas costumbristas de pesca en Valencia, son insuperables, pero hay que reconocer la espectacularidad de estos murales y la maestría de Joaquín Sorolla que supo captar la luz del sol y sus sombras como nadie lo ha vuelto a hacer.

ana

Cuadro: "La pesca del atún" Ayamonte. Joaquín Sorolla, 1919

miércoles, octubre 15, 2008

"HAMBRES"

"Toda persona tiene necesidad de ser tocada y reconocida por los demás" (James). Estas son, a la vez, necesidades biológicas y psicológicas a las que Berne llamaba "hambres".



...................................El cuadro: "Amantes" 110, de Nicoletta Tomas


Del mismo modo que el hambre o necesidad de alimento es saciada con comida, para subsanar la necesidad de estimulación es necesario, e incluso imprescindible, que la persona sea tocada y reconocida por los demás. A la unidad de contacto o reconocimiento la llamaremos, "caricia" que se define como "cualquier acto que implique el reconocimiento de la presencia de otro" o dicho de otro modo, es cualquier estímulo social dirigido de un ser vivo a otro y que reconoce la existencia de este.
Las formas más esenciales y efectivas de estímulo sensorial las proveen el contacto social y la intimidad física.
Ser abrazados, acariciados, abrigados, alimentados... alentados, elogiados. Incluso si esto no es posible, ser al menos agredidos o compadecidos ya que cualquiera de estas acciones es una forma de reconocimiento hacia nosotros como seres interdependientes de un entorno social.
Tan importante es la necesidad de caricias, que las personas, a falta de caricias positivas y antes de no tenerlas de ningún tipo, prefieren buscar y recibir caricias negativas. Es decir, que es “mejor” ser rechazado, antes que ignorado. Los juegos psicológicos se juegan buscando, más o menos inconscientemente, dar una persona y recibir la otra, caricias negativas.




Vamos,
acaríciame con los ojos,
con las manos y
acaríciame con la voz
pausada,
calmada, a tientas
con tus gestos y tu cabello
dame tu boca
y tus caricias de olas
en mi piel de arena,
la caricia de sal
que al mar derrota.
Dame la tarde acariciando las horas,
el tic-tac de un reloj en cada ahora
el quedarme entretenida,
dormitando en las negras rocas
de tu pecho sediento de mareas vivas.

ana

lunes, octubre 13, 2008

¿?


Siempre atraída magnéticamente por las cosas sin respuesta,
por los misterios que encierran las personas tras de sí, por los interrogantes cerrados que parecen puntos finales,
por las miradas extrañas que dejan lugar a muchas dudas.
Siempre el enigma, el misterio por resolver aún cuando sepa muchas veces de antemano que no hallaré la respuesta.
Y si la hallara, dejaría de tener interés, es precisamente eso lo que no quiero, encontrar respuestas.
Por eso, porque no sé como eres,
no te entregues, no me entregues las respuestas,
no te expongas, no me abras el corazón de golpe
y descorras las cortinas para enseñarme tus sentimientos;
no te hablaré de los míos
y en esa negación de realidades viviremos
bajo la tejavana, a salvo de la lluvia del fracaso.
Y acaso,
así, guarnecidos nuestros cuerpos,
el agua no nos cale hasta los huesos
y ese calor infinito de la sequedad en nuestras ropas
nos permitirá seguir siendo elegantes solitarios.
Y un día, hartos ya del calor y el confort de nuestras ropas secas,
saldremos a calarnos bajo un aguacero intenso
y no sabremos mojarnos sin cerrar los ojos,
sin querer taparnos con las manos
en un gesto aprendido que el instinto nos manda,
y nos ahogaremos en el charco del patio de nuestras casas.
Sin embargo...tu ausencia.
ana




¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?

J.L.Borges "Ausencia"

jueves, octubre 09, 2008

LO SÉ


¿Sabes?, mis ojos hablan,
mis gestos hablan,
mis manos hablan,
dicen cosas por mí.
Sé que lo sabes,
y sigues sin entender
ese idioma universal
y así no puedes salir
de ese peculiar tormento.

¿Sabes?, lo sé hace ¡tanto tiempo!,
cuando aún no había escuchado
la tormenta de tus dedos,
cuando aún no comprendía
la rigidez y las sombras
que siempre caminan contigo.
Por eso, los abismos,
las paredes, las palabras,
las cuestas hacia arriba
sin descanso de nada.
Las huidas, los miedos,
los fantasmas del pasado
siempre a cuestas.

Lo sé,
lo intuyo complicado,
Lo pienso
y lo siento cercano.
Lo palpo, lo leo, lo adivino,
y lo lamento tanto.

Pero,
¿sabes?, quiero seguir
mirando los ojos de tu alma
limpia y llana,
que revelan tu todo,
y los poemas de tus manos,
la cordura de tus miedos,
la habilidad de tus labios
cuando sonríes,
y a buen seguro llenas
de poemas y ternura
el universo.

ana