Busco en la Poesía.
¡Hace tanta soledad!
Coróname de vértigos,
úngeme recuerdo del preciso olvido.
Busco el calor.
Agriétame y haz que supure los fluidos de la ira,
abriéndome como un párpado en inesperado estallido.
Busco huir,
para regresar siempre del fango sagrado
del pasado,
a la incertidumbre que agita
sus brazos como un recién nacido.
Busco caminos a la Ciudad del Sol.
Guíame, tiéndeme la mano
crúzame los puentes que ando
siempre a tientas, siempre a tientas.
Vierto tus cenizas al río,
y de ellas siempre resurges en alado gozo
como Fénix mudo que nunca se queda conmigo.
ana
Dejaré que te marches y acerques la mejilla a otra mejilla
Tus dedos abrazarán otros dedos y tu florecerás hacia la aurora
Pero no sabrás que para acogerte he estado yo, porque yo soy el gran amigo de la noche
Porque he acercado mi mejilla a la mejilla de la noche y he sentido tu susurro amoroso
Y ha traído hasta mí la misteriosa esencia de tu abandono desordenado
Quedaré solo como un velero en los puertos silenciosos, pero te poseeré más que nadie
Porque podré partir, y todos los lamentos del mar, del viento, del cielo, de los pájaros, de las estrellas
Serán tu voz presente, tu voz ausente, tu voz vivificada.
Sé que sufriré
La pena sin fin que me da
el deseo de estar contigo toda mi vida
Sergio Bardotti
Vinicius De Moraes / Ornella Vanoni
La voglia, la pazzia, l'incoscienza, l'allegria (1976)
sábado, abril 25, 2009
miércoles, abril 22, 2009
PENSO A TE
martes, abril 21, 2009
AFELIO o que me tiembla el alma
Pesa la soledad,la capa del albedrío
no abriga lo suficiente.
Pesa esta quietud,
la lana de todas las voces
no calma este silencio.
Pesa el recuerdo,
los poemas no encierran
todo este dolor que se escapa
del cuerpo.
Pesa la sangre
en las venas,
caminando a duras penas,
arrastrando en su espesor
el último frío.
ana
Cuadro: "Mujer desnuda" de Edward Hopper, (1882-1967).
Facto Delafé..."Sólo palabras"
...Que me tiembla el alma
jueves, abril 16, 2009
BAJO LA PIEL ABIERTA
[...]Es por la piel secreta, secretamente abierta,/invisiblemente entreabierta,/por donde el calor tibio propaga su voz, su afán dulce [...]
V.Aleixandre (del poema "Mano entregada")
Casi no brota el mar de tu lengua
en bajamar
recostada en tu boca
callada.
Se escucha el viento, aliento
de papel y de tinta soplando
ahuyentado al gigante
que llevas dentro.
Brota un aullido: mirada
de manada extinguida
de parientes lejanos
perdidos en la niebla.
Un pellizco de ternura
perturba cualquier noche:
pestañas que se apresuran
al encuentro,
y en las yemas,
su tacto curvo y resuelto
te devuelven un rostro
casi perdido.
Ojos que callan, aire que cesa,
lengua reseca
hueca y convaleciente.
Pestañas,
cárcel de las palabras que te faltan
porque no existen,
lector de silencios de ojos cerrados,
de hojas en blanco.
Allí también,
en tu cuello mojado de sudor
bajo el pelo inesperado, bajo la piel abierta
se agrupan como vértebras de tu idioma
la traducción de tus gestos,
los fragmentos, los vocablos en desuso
aquellos que saben decir lo que no me dices
y llegan como un mar que todo lo anega.
ana
V.Aleixandre (del poema "Mano entregada")
Casi no brota el mar de tu lengua
en bajamar
recostada en tu boca
callada.
Se escucha el viento, aliento
de papel y de tinta soplando
ahuyentado al gigante
que llevas dentro.
Brota un aullido: mirada
de manada extinguida
de parientes lejanos
perdidos en la niebla.
Un pellizco de ternura
perturba cualquier noche:
pestañas que se apresuran
al encuentro,
y en las yemas,
su tacto curvo y resuelto
te devuelven un rostro
casi perdido.
Ojos que callan, aire que cesa,
lengua reseca
hueca y convaleciente.
Pestañas,
cárcel de las palabras que te faltan
porque no existen,
lector de silencios de ojos cerrados,
de hojas en blanco.
Allí también,
en tu cuello mojado de sudor
bajo el pelo inesperado, bajo la piel abierta
se agrupan como vértebras de tu idioma
la traducción de tus gestos,
los fragmentos, los vocablos en desuso
aquellos que saben decir lo que no me dices
y llegan como un mar que todo lo anega.
ana
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