Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

martes, marzo 25, 2008

LYTTON STRACHEY & DORA CARRINGTON

Retrato de Lytton Strachey, de Dora Carrington


Conversación:

Dora:
- Por qué es tan exigente? (refiriéndose a Gerald Brenan)

Lytton:
- Sin duda, porque no ha comprendido que los que se aman nunca deberían de vivir juntos. Cuando lo hacen, el resultado inevitable es que, o bien dejan de quererse o bien se vuelven locos mutuamente.
- Díselo


Dora:
- No me creería.


Lytton:

- Los idealistas son un incordio, nunca puedes convencerles de que no existe lo ideal.


Extracto de la conversación entre Dora Carrington y Lytton Strachey, en "Carrington" de Christopher Hampton.

Los tres, Gerald Brenan, Dora Carrington y Lytton Strachey, formaron parte del grupo de "Bloomsbury".
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Música, Michael Nyman, compositor de la B.S. de la película "Carrington"

sábado, marzo 22, 2008

LA VOZ CRUEL


(A Octavio Paz)

Alzan la voz cruel
quienes no vieron el paisaje,
los que empujaron por el declive pedregoso
la carne ajena,
quienes debieron ser almas de todos
y se arrancaban de ellos mismos
cuerpos parásitos
para despeñarlos.

Mil muertos de sus vidas brotaban,
mil muertos solitarios
que miraban desde el suelo,
durante el último viaje,
la colosal estatua a la injusticia.

No eran muertos,
eran oprimidos,
seres aplastados,
ramas cortadas de un amante o de un padre,
seres conducidos por un deseo imposible,
topos de vicio
que no hallarán la luz
por sus turbias y blandas galerías.

Alzan la voz cruel
quienes no vieron el paisaje,
los que triunfaron
por la paz interior de sus mentiras.

¡Oh mundo desigual!
Mis ojos lloren
el dolor, la maldad:
la verdad humana.


Manuel Altolaguirre.



lunes, marzo 17, 2008

ESPEJISMO


Si, sueño que vienes a buscarme desde el gravoso olvido,
retomas el camino de vuelta pedregoso, contenido y dejas
miguitas por el camino, por si te pierdes, por si me pierdes.


Vas riendo mientras pueblas el silencio con suspiros,
y la emoción te embarga, ¡cuánto tiempo caminado!,
años de no pensarte, de pensar, de sostenerme viva
para esperar sentarme a tu orilla y respirar.




Contarte de los atroces amaneceres rojos,
que hieren la retina y ahogan la garganta,
del viento limpio de mañana, del viento sur, que me hizo
contemplarte en la distancia,
espejismo.

Y desmiento cualquier bulo, que me diga que no estás,
que dejaste tus quehaceres, tu casa, tu territorio.
Que ahuyentaste el silencio que bordeaba tu aldea
para pedirle paso al tiempo y salir pitando.
Para labrar un hijo que coseche tu tesoro,
que desentierre los cofres que dejaste en tu huerto,
y lleve tu nombre colgado en una pequeña medalla.



ana.

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El cuadro: "The house that stands alone" Judith Williams.

domingo, marzo 16, 2008

QUÉ PASEO DE NOCHE

¡Qué paseo de noche
con tu ausencia a mi lado!
Me acompaña el sentir
que no vienes conmigo.
Los espejos, el agua
se creen que voy solo;
se lo creen los ojos.
Sirenas de los cielos
aún chorreando estrellas,
tiernas muchachas lánguidas,
que salen de automóviles,
me llaman. No las oigo.
Aún tengo en el oído tu voz,
cuando me dijo: "No te vayas."
Y ellas, tus tres palabras últimas,
van hablando conmigo sin cesar,
me contestan a lo que preguntó
mi vida el primer día.
Espectros, sombras, sueños,
amores de otra vez,
de mi compadecidos,
quieren venir conmigo,
van a darme la mano. Pero notan de pronto
que yo llevo estrechada,
cálida, viva, tierna, la forma de una mano
palpitando en la mía.
La que tú me tendiste al decir: "No te vayas.
" Se van, se marchan ellos, los espectros,
las sombras,
atónitos de ver que no me dejan solo.
Y entonces la alta noche, la oscuridad, el frío,
engañados también, me vienen a besar.
No pueden; otro beso se interpone en mis labios.
No se marcha de allí, no se irá.
El que me diste, mirándome a los ojos
cuando yo me marché diciendo: "No te vayas."
Pedro Salinas, "La voz a ti debida"
La música de Haendel, , Suite en Re Menor, Zarabanda.