Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

sábado, noviembre 18, 2006

EL Y SUS YOS...

Lo bueno de descubrirse es que descubres a otros en ti mismo... y otros se descubren a ellos en ...en el camino de los afectos y desafectos, siempre hay paradas, estaciones y peajes... porque hay muchos "yos" en el camino.... y porque en los otros "yos"... también aparece tu yo.... la arrogancia y la humildad caminan parejas, las lágrimas conviven con la ilusión y los sueños, las frustraciones caminan y se estampan a menudo contra la inocencia...las aguas mansas engañan y las bravas invitan a la protección.... sin embargo es el camino jalonado de encuentros... de barreras y corazones abiertos que se cierran... siempre hay un espacio de incertidumbre... donde reside lo desconocido... donde nos cuesta entrar.... buscamos a veces lejos lo que tenemos cerca.... lo cercano nos resulta desconocido... idealizamos esa lejanía irrealizable.... y lo único que sabemos es que no podemos prever nuestras emociones... esa es la magia del camino.

Este delirio emocional tan acertado es de mi buen amigo...

martes, noviembre 14, 2006

MUJER LEYENDO UNA CARTA

El cuadro," mujer leyendo una carta..." de Vermeer


La luz que ilumina su cara, no viene de fuera, viene de dentro de si misma. El amor que fluye de su carta ilumina su rostro como un sol temprano en la mañana.Vermeer decia que el color blanco de las nubes, no era blanco; era amarillo y azul y.....

lunes, noviembre 13, 2006

"EL BESO"

El cuadro,
EL BESO de G.Klimt
Pasiòn y abandono al amor,
fusiòn de placer y luz.
Sumisos los cuerpos , detienen el tiempo
y lo hacen suyo.
Ana.


sábado, noviembre 11, 2006

VENTANAS EMOCIONALES


El cuadro, "Gallegas en la ventana" de Murillo.
A veces miro por alguna ventana y veo la sonrisa de alguien que me quiere y a quien quiero. La sensación me reconforta y me place tan adentro que me hace correr las cortinas con una sonrisa. Otras veces, al mirar por una de esas ventanas emocionales, veo caras diferentes de esas mismas personas a quienes quieres y te quieren. Te muestran ángulos diferentes, zonas de claroscuros de un retrato que nada cambia. ¿Qué cambia entonces, la forma de mirarlas uno mismo o la sutil luz que las ilumina ese día?. Anoche abrí una ventana, afuera todo estaba oscuro. Habías pasado deprisa; apenas el tiempo justo para mirarte y ya te habías ido. No vi tu sonrisa, ni siquiera tu mirada. Era sólo tu silueta lejana y apresurada que se perdía, pero eras tú, de eso estoy segura. Ese momento concreto de cercana distancia, te hace bajar la mirada, y la sonrisa de ayer es hoy una mueca entristecida.
Ana.