Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

lunes, abril 26, 2010

CEGUERA


La luz de la intemperie ciega mis ojos
su presbicia uterina se estampa una y otra vez,
disimula su frío, su incapaz mirada, que no enfoca,
se encoje de hombros como si nada
sólo logra atisbar diminutas motas en el aire,
fibras brillantes, flotando cual planetas libres
atan de pies y manos mi borroso espacio.

¡Qué ceguera la mía!, ¿fuiste?

Siempre anduve registrando, archivando,
pesando, ordenando
recuerdos,
como escriba, oficinista de un alma ciega
cerrada por inventario
que ha perdido la vista
de tanto mirar sin ver
de tanto revisar sin aprender,
de tanto imposible autorretrato.

ana

Third Eye Blind - Jumper

lunes, abril 12, 2010

NOS QUEDAN LOS RESTOS DEL NAUFRAGIO


Las algas amargas son la cena de esta noche,
mi noche de sirena vengadora y maldita
y tú has cruzado el jardín marino de los buzos
en medio de la galerna de mi alma.

Tu cuerpo pesado se hunde y reposa
en la noche peligrosa, en el fondo oscuro
¿de dónde viniste? me pregunto,
¿por qué te llenas
de burbujas esféricas de animal terrestre?
Afuera, un faro en la noche se hiergue
y hace regresar tus manos de barco hundido
con tacto nocturno a mi piel de sal y escamas.

Recuerdo los pájaros y su vuelo imposible
hacia un horizonte sin final ,
pero hoy es casi mayo en mi escarcha intacta
y sólo la marea me vendrá a buscar.
No hay orillas en esta noche del alma
que alivien el cansancio y la espera
ni jardín marino donde sestear.

Tú que habitaste un barco azul con nombre de pájaro
hoy anegado, tripulado ya solo por muertos,
anclado al fondo en cualquier meridiano
a la deriva con la brújula quieta,
habitas sin embargo mi fondo de nácar
cubierto de monedas ennegrecidas
escuchando el sonido del fondo marino.

Tú emergerás en la tarde, desmayado, desde el fondo
con tus ojos de ahogado y tus manos de espuma,
rebosante de mar, llorando sal y yodo
laureado de coral,
para contarle al verano mi secreto y mi abismo.

ana

LOS RESTOS DEL NAUFRAGIO (Enrique Bunbury)
también en Concierto en el Gran Teatre del Liceu en Barcelona, 30 de noviembre de 2006. :
http://www.youtube.com/watch?v=kjVWxxL_oGU

lunes, marzo 22, 2010

EL NACIMIENTO DE UNA PRIMAVERA CUALQUIERA



¿Dónde estabas mientras nacía una nueva primavera bajo mis dedos
y el tierno sol de la mañana del sábado pinchaba
mi adolescente espíritu en las horas tempranas?
¿Dónde anclabas tus ojos lejanos, desconocidos,
dónde reposaban tus manos, en qué piel dibujaban tus labios
un camino sin horizontes?
¿Cómo se escribía tu nueva primavera?,
¿en qué rostro, en qué medida se escribía la música de tu nuevo poema?
¿Quién te convocaba con sus gestos y los hacía tuyos al unísono?
¿quién reía a la mañana de tu marzo tembloroso?
Cuando despertaste de tu sueño en tierras lejanas,
¿se parecía el blanco de la mañana al nuestro?,
¿temblaba tu alma?

ana


...¿Sientes lo que expreso?
Espero que sí.
H-j-calma,
contemplad a las flores,
que las flores bailan...

jueves, marzo 18, 2010

NADA QUE VER


SOY
Soy el que sabe que no es menos vano
que el vano observador que en el espejo
de silencio y cristal sigue el reflejo
o el cuerpo (da lo mismo) del hermano.

Soy, tácitos amigos, el que sabe
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.

Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,

del tiempo, que es de uno y es de todos.
Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.
Jorge L.Borges


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Derrida señala que “Todos los fenómenos de la amistad, todas las cosas y todos los seres que hay que amar dependen de la espectralidad”. Por ello, tanto como figuras de la memoria, cuanto como figuras de la espera, “hay que amar a los espectros”.
DE FANTASMAS VIVOS


Dicen que la voz se transmite por el agua
dicen que tú eres así
tus ondas pequeñas se agrandan
y alcanzas las orillas.
Dicen que los diminutos gestos de tu boca
cuando escribes versos
te delatan.
Dicen que tus manos acarician
mientras tus palabras arañan
y que dentro del laberinto de tus poemas
la ternura no logra encontrar la salida.
Mil puertas cerrando tus pasos
pasillos en que ahogas tus días
paredes que tapian tus labios,
padecen de memoria y espera.

Yo espero en la esquina de tus besos,
antiguos callejones en sombra,
desorientada y confusa,
espero en el recodo de los abrazos perdidos,
en las rendijas de la noche y de sus horas
mientras tú te ocultas del amor
y huyes buscando sombra
ay! siempre en el mismo nombre,
sin soltar el hilo que aprieta
la garganta del monstruo.
ana

El teu silenci forma part d'aquesta história...