Sin tiempo, sin espacio, sin luz
sin ganas, sin saberlo, sin ti,
sin palabras, sin días, sin poesía
sin embargo, bien mirado,
vives bajo mi piel.
Culminas en un segundo todas mis torres,
mis caminos cubiertos de pasado,
mis poemas incendiados, mis pantanos y sus flores.
Muerta la lluvia que regó mi suelo
circula el lodo de otros cauces
por el tenebroso pasado de mis manos
Sin embargo, tus verbos,
sin embargo tus dedos...
Bien mirado,
siempre contigo al fin y al cabo.
ana
...but there's no recompense
for waking up mornings
feeling sure it's myself
who's the foolish one.
sábado, enero 10, 2015
domingo, diciembre 28, 2014
EL RÍO
En los estrechos pasadizos que conducen
por el infinito invierno, te encuentro escondido
en el oscuro zaguán del pasado;
Como a punto de irte, me sonríes desde la penumbra
pareces saber que la edad se nos descompone
y lo que declina nos baña el rostro de una nostalgia infinita.
Lo sé,
sé que una vez la suerte te retuvo en su regazo,
que el número catorce se ató a tus manos
pero luego se marchó.
Desde entonces el silencio cose tus labios
y son únicamente tus dedos quienes hablan de estrellas mudas,
del lento palpitar de tu dolor.
Ahora, el otro, te bautiza
nunca más nadarás el río de agua pura y cristalina
cuya corriente era, el dulce viaje.
Nadar es lucha agotadora que te deja sin voz,
sin aliento,
es el recodo de la soledad un alivio,
un consuelo para el alma que se aletarga
es el aire que respiras, el amor que a bocanadas calma
el dolor y la fiebre de esta vacía existencia.
Son las estrellas del dolor quienes iluminan la noche
y enmudecen las oscuras horas de tus días.
ana
por el infinito invierno, te encuentro escondido
en el oscuro zaguán del pasado;
Como a punto de irte, me sonríes desde la penumbra
pareces saber que la edad se nos descompone
y lo que declina nos baña el rostro de una nostalgia infinita.
Lo sé,
sé que una vez la suerte te retuvo en su regazo,
que el número catorce se ató a tus manos
pero luego se marchó.
Desde entonces el silencio cose tus labios
y son únicamente tus dedos quienes hablan de estrellas mudas,
del lento palpitar de tu dolor.
Ahora, el otro, te bautiza
nunca más nadarás el río de agua pura y cristalina
cuya corriente era, el dulce viaje.
Nadar es lucha agotadora que te deja sin voz,
sin aliento,
es el recodo de la soledad un alivio,
un consuelo para el alma que se aletarga
es el aire que respiras, el amor que a bocanadas calma
el dolor y la fiebre de esta vacía existencia.
Son las estrellas del dolor quienes iluminan la noche
y enmudecen las oscuras horas de tus días.
ana
lunes, diciembre 08, 2014
A LITTLE DREAM OF ME
con optimismo y esperanza de un cambio que es posible.
Un abrazo,
ana
domingo, noviembre 09, 2014
LA NOCHE
Llega el mensajero, sus manos llenas de poesía,
callado, al encuentro de silencios y luces,
abarca nuestros ojos con sus manos y nos vence
con su adormidera milagrosa, con sus aceites divinos.
Trae las manos llenas de presagios sin tiempo
de espíritus que vuelan, de misterio.
Yo, le pertenezco igual que pertenece el espacio al tiempo,
igual que pertenece la oscuridad a la noche.
Su sagrado mensaje, es caricia lenta,
es bálsamo caliente como la melancolía.
Abro mi corazón a su melodía
hechizante y seductora, a su amor prohibido,
entregándole el alma sin resistencia.
ana
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