Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

martes, enero 11, 2011

EL IDIOMA DEL CARIÑO

«Ahora eso yace en el agua indiferente y dispersada... allí donde no hay más que la igualdad de humor de las piedras arrojadas» Lou Andreas Salomé a R.M.R.


El espacio entre el silencio y el susurro crece lento,
sopla en mi oído como un viento frío.
Cruza las crestas de los tejados
desde lejos llega asomando sus labios
y me habla en un idioma que no entiendo,
pero intuyo.

Sin duda es mi memoria la que me habla,
y son a mis silencios, a los que contesto.
Mis huecos los que sucumben
ante este temporal de calma.

Pertenece el dolor a mi costado
como son del puerto sus barcos,
contienen ese silencio
tus labios encallados en mi boca.

Y voy doblando lunas como quien dobla
la ropa en la noche,
mientras recorro el pasillo de una soledad
que viste de blanca luz pero desafina.

Estás luego, Tú
y tus suaves manos (aún de uvas)
y estás Tú, de carne y hueso
en mi piel de gallina y en mi vello,
anidando.
ana

martes, diciembre 21, 2010

LA RUINA DEL NO



CHE FECE … IL GRAN RIFIUTO

A cada uno le llega el día
de pronunciar el gran o el gran
No. Quien dispuesto lo lleva
Sí manifiesta, y diciéndolo
progresa en el camino de la estima y la seguridad.
El que rehusa no se arrepiente. Si de nuevo lo interrogasen
diría no de nuevo. Pero ese
no -legítimo- lo arruina para siempre.

(Constantino Kavafis, trad. por José María Álvarez)
Reparo en el detalle de que Cavafis se ahorra el “per viltade” (“por cobardía”).
Biblia de Casiodoro de Reina: Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas, porque en el sepulcro, donde tu vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría (Eclesiastés, IX,10).

Algún tiempo después de esto, y alguno antes del de Kavafis, Voltaire escribió: Gozad de la vida, que es poca cosa, esperando la muerte, que es nada. Pero ya les avisé, no me tomen demasiado en serio.
...El informe del forense desveló que no había rastro de sustancias ilegales ni alcohol en su sistema a la hora de su muerte. Lo que si encontró en su sangre fueron anti depresivos y medicación contra el trastorno por déficit de atención con hiperactividad ...


No te das cuenta
pero tu silencio traspasa cualquier sintagma,
anuncia el cansancio y exuda cobardía
rendido ante las ganas, que otros dicen prudencia,
se forja la ruina.
Se van quedando arrugados
la mano, los dedos del alma
y mientras tanto cualquier verbo se nos atraganta.
Suena hueco el vacío,
y te extrañas de que palabras
-antes enormes- no signifiquen nada.
Los hombres, diminutos corales
los nombres, enormes cobardes
se cuentan por miles
y, sabes?
te presentía imposible.
ana

lunes, diciembre 13, 2010

LA PACIENTE LOCURA


La despedida

¿Queríamos separarnos? ¿Era lo justo y lo sabio?
¿Por qué nos asustaría la decisión como si fuéramos
a cometer un crimen?
¡Ah! poco nos conocemos,
pues un dios manda en nosotros.

¿Traicionar a ese dios? ¿Al que primero nos infundió
el sentido y nos infundió la vida, al animador,
al genio tutelar de nuestro amor?
Eso, eso yo no lo hubiera permitido.

Pero el mundo se inventa otra carencia,
otro deber de honor, otro derecho, y la costumbre
nos va gastando el alma
día tras día disimuladamente.

Bien sabía yo que como el miedo monstruoso y arraigado
separa a los dioses y a los hombres,
el corazón de los amantes, para expiarlo,
debe ofrendar su sangre y perecer.

¡Déjame callar! Y desde ahora, nunca me obligues a
contemplar
este suplicio, así podré marchar en paz
hacia la soledad,
¡y que este adiós aún nos petenezca!

Ofréceme tú misma el cáliz, beba yo tanto
del sagrado filtro, tanto contigo de la poción letea,
que lo olvidemos todo
amor y odio!

Yo partiré. ¡Tal vez dentro de mucho tiempo
vuelva a verte, Diotima! Pero el deseo ya se habrá
desangrado
entonces, y apacibles
como bienaventurados
nos pasearemos, forasteros, el uno cerca al otro
conversando,
divagando, soñando, hasta que este mismo paraje del
adiós
rescate nuestras almas del olvido
y dé calor a nuestro corazón.

Entonces volveré a mirarte sorprendido, escuchando
como otrora
el dulce canto, las voces, los acordes del laúd,
y más allá del arroyo la azucena dorada
exhalará hacia nosotros su fragancia.


Friedrich Hölderlin





El Eros de Diotima, E.Lledó

...Diotima, "que me enseñó las cosas del eros", según recuerda Sócrates, añade varios matices fundamentales a todo lo que han dicho quienes hablaron antes que ella. La extranjera de Mantinea cuenta, además, el origen de este dios o daimon que "no es ni bello ni feo, ni bueno ni malo", sino algo intermedio -metaxy- entre los dioses y los humanos. Y precisamente en ese carácter de mediador radica la fuerza de Eros, que levanta en los mortales un impulso hacia la hermosura, hacia el bien, hacia la sabiduría. Los dioses no filosofan, "porque ya tienen el saber". Tampoco, refiere Diotima, filosofan los ignorantes, porque la ignorancia en la que están sumidos les impide añorar el saber que se hace presente como filosofía, como forma incesante de amor, de tendencia y apego al verdadero conocimiento de la naturaleza que somos, de la naturaleza en la que estamos. La ignorancia es el castigo supremo de los hombres, y su reino es el de la oscuridad. Sólo el Eros, como divinidad mediadora, como comunicador de ideas, como alumbrador de miradas y sentimientos, quiere salir de la ignorancia levantando esa inagotable fuente de deseo que embellece e ilumina, a pesar de tantas limitaciones, nuestra siempre admirable condición carnal.

jueves, noviembre 25, 2010

DE PRÍNCIPES Y PRINCESAS


...¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
...

Rubén Darío (Sonatina, 1893)

“Cuando se marcha
el príncipe rojo
es como el mar.
No se ve.
Pero está ahí”.

~*~


Entonces el beso conocía el norte y el sur,
el este y el oeste de toda cartografía
como si antes de labio en medio de la lluvia
hubiera sido rosa de los vientos
o brújula del corsario de los siete mares.
Nada estaba preparado
-dormían las leyendas su sueño abisal-
y sin embargo no cabía margen alguno de error:
cada noche atracaba en su alborada,
cada zozobra en su bahía,
cada deseo en su rompeolas.
Así era el amor,
volver a casa
con la red llena de certidumbres
nunca un naufragio en alta muerte
silenciosa
como ahora.

~ * ~

El que no sabe defender
lo que es suyo
no debería haber nacido.

II
Y era verdad:
el príncipe rojo me esperaba
al otro lado del foso.

Rompió las cadenas
que se entrelazaban
como una hiedra sombría
en el sol de mis trenzas,
desató mi corpiño
y pude aspirar el aire
cuando el hielo
era el único aire de mi pecho.

Por fin un hogar.

Por fin una silla y unas pieles,
una ventana,
para ver desfilar sin estremecerme
al blanco ejército del invierno.


III
Dulce y hermoso como la sangre
el príncipe rojo ante mí.

Come y bebe del banquete
de mi cuerpo
hasta hartarte.

Hasta que la venganza deje de ser,
por tu espada,
la voz que clama en el desierto.

De "El príncipe rojo" (2005)
ALMUDENA GUZMÁN



Soy vulnerable a tu lado más amable
soy carcelero de tu lado más grosero
soy el soldado de tu lado más malvado
y el arquitecto de tus lados incorrectos
soy propietario de tu lado más caliente
soy dirigente de tu parte más urgente
soy artesano de tu lado más humano
y el comandante de tu parte de adelante
soy inocente de tu lado más culpable
pero el culpable de tu lado más caliente
soy el custodio de tus ráfagas de odio
y el comandante de tu parte de adelante
perdiendo imágen a tu lado estoy mi vida
mañana será un nuevo punto de partida
soy vagabundo de tu lado más profundo
por un segundo de tu cuerpo doy el mundo
que más quisiera que pasar la vida entera
como estudiante el día de la primavera
siempre viajando en un asiento de primera
el comandante de tu balsa de madera...


Andrés Calamaro