Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

martes, enero 11, 2011

EL IDIOMA DEL CARIÑO

«Ahora eso yace en el agua indiferente y dispersada... allí donde no hay más que la igualdad de humor de las piedras arrojadas» Lou Andreas Salomé a R.M.R.


El espacio entre el silencio y el susurro crece lento,
sopla en mi oído como un viento frío.
Cruza las crestas de los tejados
desde lejos llega asomando sus labios
y me habla en un idioma que no entiendo,
pero intuyo.

Sin duda es mi memoria la que me habla,
y son a mis silencios, a los que contesto.
Mis huecos los que sucumben
ante este temporal de calma.

Pertenece el dolor a mi costado
como son del puerto sus barcos,
contienen ese silencio
tus labios encallados en mi boca.

Y voy doblando lunas como quien dobla
la ropa en la noche,
mientras recorro el pasillo de una soledad
que viste de blanca luz pero desafina.

Estás luego, Tú
y tus suaves manos (aún de uvas)
y estás Tú, de carne y hueso
en mi piel de gallina y en mi vello,
anidando.
ana