Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

martes, abril 29, 2008

"VUELVE" Y " EN UN ATARDECER"

" Cuando emprendas tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias ..."




VUELVE
Vuelve a menudo y tómame,
amada sensación, vuelve y tómame
-cuando del cuerpo la memoria se despierta,
y un antiguo deseo vuelve a pasar por la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
y las manos sienten como que tocan otra vez.
Vuelve a menudo y tómame en la noche,
cuando los labios y la piel recuerdan...

EN UN ATARDECER

Con todo no podía eso durar mucho.
La experienciade los años me lo muestra.
Pero sin embargo un tanto abruptamente
vino el Destino y lo detuvo.
Breve fue la hermosa vida.
Mas cuán intensos fueron los perfumes,
en qué maravillosos lechos nos acostamos,
a qué placer nuestros cuerpos entregamos.
Un eco de los días del placer,
un eco de aquellos días vino hasta mí,
algo del ardor de nuestra juventud;
volví a tomar en mis manos una carta,
y leía una y otra vez hasta que me faltó la luz.
Y salí al balcón melancólicamente
-salí para cambiar de pensamientos mirando al menos
un poco de la ciudad amada,
un poco del movimiento de la calle y los negocios.

De:
100 Poemas[Textos completos]
Konstantino Kavafis
POEMAS CANÓNICOS (1895-1915)

El cuadro: "Mujer leyendo una carta junto a la ventana abierta"1657: Gemäldegalerie, Dresden- Johannes Vermeer.


domingo, abril 27, 2008

EL CAOS DE BABEL

Torre de Babel, 1563-Pieter Bruegel, el Viejo-Museo Kunsthistorisches (Viena)-Oleo sobre tabla 114 x 155 cm.-Pintura Flamenca


Aquí estoy ciñendo el caos, llegué tan sólo hace una hora
o poco más. De mi cansancio te cuento...
Han sido largas las jornadas.
El aleteo de mariposa y sus efectos en mi alma,
de un orden que ya no es orden y la gloria que eso me causa.
En este desorden pausado en este devenir, me planto.

Nuestras lenguas, ahora, no se entienden,
se mezclan voces y espantos con el vértigo y la altura
que nos dejaron los años.

Atrévete, me dijo, y me fui sin contestarle.
Acércate para tocarte, hablemos con los sentidos,
el lenguaje universal de sabios,
seamos amigos.

Su voz de caracol, mi voz de hoja verde.

Me dí la vuelta.

Lánzate al vacío, ya no hay vuelta posible.

Le miro, sus ojos leves, sin gravedad se sostienen.
Las manos se juntan para un mismo salto.
Llueve. Ya nada es lo mismo.

ana

sábado, abril 26, 2008

PALABRAS MUERTAS

Siento,
cómo con el agua de esta ducha diaria, se van desprendiendo de mi piel las palabras muertas,
como lapas dejándose soltar de su roca, tras cada golpe de mar y, voluntariamente, van marchándose por el sumidero.

ana

viernes, abril 25, 2008

MAREA

BAJAMAR

Bajamar que reverdeces en la costa los cantos
y las rocas haces resplandecer,
enjoyadas de cristales salitreos,
qué negrura de fiesta nos concedes.

Arena desnuda sin pudor alguno
de belleza intacta, antigua escultura
modelada siembra de conchas y piedras,
qué oloroso engaño tu intemporal ornamenta.




PLEAMAR

Ven, cúbrelo todo, Lantarón [1] , tus manos están
saciadas de siglos.
Tus brazos abarcando los espacios siempre tuyos
como un dios abarca su templo.
Tus poderosas garras arañan los inviernos
con temporales astutos, congojas que acaso
prometen volver.

Celoso del hombre que te reta y te tienta,
te bates en duelo, borrascosa fiera.
Cándidos nosotros, nos curamos las heridas
y acudimos una vez más a tu fiesta.


ana

[1] Lantarón
Es el Neptuno cántabro, el rey del mar que baña las costas de Cantabria. Su forma es parecida a la humana, pero sus pies son enormes, con los dedos unidos por una membrana. Tiene el cuerpo robusto y musculoso, la piel oscura, verdinegra como las algas y muy brillante, y unas manos fornidas y nudosas. La cabeza es ovalada, con dos ojos enormes y saltones.
Lantarón suele acercarse a tierra cuando la marea está baja y se queda inmóvil en un saliente de las rocas contemplando el vaivén de las olas. Sólo se alimenta de pulpos, a los que arranca del fondo con sus recias manos y se los come lentamente mientras sus ojos contemplan la amplitud de su reino.
Lleva en la mano una recia vara de saúco, árbol sagrado de cuyas bolitas negras, mezcladas con leche de sirena hace un brebaje que por la noche le hace fluorescente y le otorga sus poderes sobrenaturales.