...On this broken merry go 'round and 'round and 'round we go,
Where it stops nobody knows...
And it ain't slowin' down, this merry go 'round...
Pienso en la felicidad. Casi sin haber terminado de visualizar la propia palabra, de pensarla, ya se ha desvanecido. Es esquiva.
Entonces recurro al truco de procurar ser "positiva", pensar en los momentos agradables, en las pequeñas alegrías, en los pequeños momentos de placer: mis hijos, la música, el cine, la Poesía, algunas puertas que se abrían por primera vez, la emoción del verano, los amigos y sus noches, los paseos junto al mar, los baños, los besos, ay los besos!
Pero quedo dolorida y cansada, se agotan los motivos o se hacen infinitos en su disiparse, me canso... me canso mucho.
Quiero retener todo aquéllo para sentir y saborear aquella sensación de felicidad de nuevo, antes de que acabe de irse del todo su color. Me quedo entonces, con los momentos guardados de nuevo, y sin fuerzas.
Soportar la certeza de que nada se podrá repetir por más que piense en ellos, me duele de algún modo extraño.
Pienso: hay algo que me hace inapropiada para sentirme feliz en el momento presente, (¿quizá por alguna razón solo puedo sentir la felicidad cuando recuerdo?)
Corren los días del pasado, pasados, de un lugar a otro, mezclándose y formando un todo amalgamado, como aquellas grandes bolas hechas de restos de plastilina, con las que ya no jugábamos porque no tenían ya color propio y eran una mala mezcla enorme e inservible.
Pienso en el futuro, plomizo y pesado, sostenido en alto, esperando su turno. Entonces llega su momento estelar y resbalo hacia un abismo vertiginoso y oscuro.
Luego llega la conciencia, recién peinada y lista para su jornada. Me mira, se ríe, se marcha sin decir nada.
Quedo en la noche, sumida en su trampa. A veces escribo, de algún modo esto me libera durante un tiempo de sus dientes blancos.
Al final, creo que me duermo.
ana
jueves, mayo 23, 2013
viernes, mayo 17, 2013
MI ROCA, ES MI COSA.
Genial!!
Qué tipo de fuerza de atracción
hace que, eternamente, ocurra
y ocurra?,
¿por qué clase de montaña
me empeño una y otra vez
en empujar como Sisifo,
obstinada
mi particular piedra,
arriba...arriba,
bien arriba, bien fuerte,
aun cuando sé que caerá
estrellándose en mi cara?
¿Quién forjó esta destreza en mí,
quién me asignó tal fuerza,
tan insistente costumbre
tanta y tanta
falta de memoria?
La enfermedad emocional
que me empuja una vez más
en este circular viaje,
-del cual nunca salgo
ilesa-
me perturba.
Me pregunto sin respuesta:
¿Hacia dónde me lleva
esta inercia perversa?
¿Podré curarme de esta
fatigosa ceguera?
ana
Qué tipo de fuerza de atracción
hace que, eternamente, ocurra
y ocurra?,
¿por qué clase de montaña
me empeño una y otra vez
en empujar como Sisifo,
obstinada
mi particular piedra,
arriba...arriba,
bien arriba, bien fuerte,
aun cuando sé que caerá
estrellándose en mi cara?
¿Quién forjó esta destreza en mí,
quién me asignó tal fuerza,
tan insistente costumbre
tanta y tanta
falta de memoria?
La enfermedad emocional
que me empuja una vez más
en este circular viaje,
-del cual nunca salgo
ilesa-
me perturba.
Me pregunto sin respuesta:
¿Hacia dónde me lleva
esta inercia perversa?
¿Podré curarme de esta
fatigosa ceguera?
ana
domingo, mayo 05, 2013
ROMPIENTE
He escuchado la marea incitando
mi rostro encarado a la costa,
sumergido en la sal del aire
ha sonado en la rompiente un quejido
han sonado
la ausencia y el desamparo.
Ha rugido el futuro
incierto hasta el cansancio
ha dejado su escarcha sobre la arena mojada.
Me he vuelto pequeña, rugida,
abandonada al silencio que surca
cada camino de mi agua,
y ha sido solo la luz interior, el silencio,
la aleación de la verdad y mi soledad
la que ha materializado esta sonrisa tonta que ves.
ana
mi rostro encarado a la costa,
sumergido en la sal del aire
ha sonado en la rompiente un quejido
han sonado
la ausencia y el desamparo.
Ha rugido el futuro
incierto hasta el cansancio
ha dejado su escarcha sobre la arena mojada.
Me he vuelto pequeña, rugida,
abandonada al silencio que surca
cada camino de mi agua,
y ha sido solo la luz interior, el silencio,
la aleación de la verdad y mi soledad
la que ha materializado esta sonrisa tonta que ves.
ana
lunes, abril 29, 2013
CONTEMPLACION
La primavera se apresura entre el ritmo invernal, decidida, sin ser oída siquiera, sin rémora pero a solas como siempre. Aun perdura la escarcha en sus párpados de seda blanca, cuando tímidamente entreabre sus ojos fríos. Suenan unas campanas en esta mañana de Abril, suenan huecas y desamparadas, secas. Son ecos de pueblo pequeño adormecido entre los olivares y las llanuras.
Un rayo delicado, de luz inmediata y definitiva derrama su claridad sobre las cosas de siempre y hace que aparezcan nuevas, sorprendentes. La brisa del mar, tan cerca! Huele el aire a melodía de silencio, el campo a verde quietud sin tiempo, el trino de la soledad agita sus alas pequeñas. Estoy sola, como lo está el campanario, quieta como las piedras, silenciosa como los campos. Se acumula el peso del placer en mis párpados cerrados, sostengo la melodía, aspiro el aire de las encinas iluminadas. Soy feliz. Adentro todo es oro y trigo verde esperando el murmullo de la brisa y la tarde avecinada. Bajo las manos, esta tierra caliente fue mecida en otras manos hoy ausentes.
Abril 2013
ana
Un rayo delicado, de luz inmediata y definitiva derrama su claridad sobre las cosas de siempre y hace que aparezcan nuevas, sorprendentes. La brisa del mar, tan cerca! Huele el aire a melodía de silencio, el campo a verde quietud sin tiempo, el trino de la soledad agita sus alas pequeñas. Estoy sola, como lo está el campanario, quieta como las piedras, silenciosa como los campos. Se acumula el peso del placer en mis párpados cerrados, sostengo la melodía, aspiro el aire de las encinas iluminadas. Soy feliz. Adentro todo es oro y trigo verde esperando el murmullo de la brisa y la tarde avecinada. Bajo las manos, esta tierra caliente fue mecida en otras manos hoy ausentes.
Abril 2013
ana
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