(A mi muso)
Te imagino,
comienza una liturgia sonora,
perfume de tu piel sobre mis manos
aroma,
blancura que desborda
construye y desarma,
el límite del placer sobrepasado
ascendiendo a lo alto
sostenida en un momento mágico.
Todo lo que importa,
y lo que no,
todo,
el aire que se evapora,
eres viento, fuga...
Llenas el horizonte de constelaciones
vives en la piel, respiras en la vida,
y luego huyes a la patria del olvido.
Eres tú.
No, no estás
no existes,
no eres,
llueves piedras negras desde el cielo
extiendes tus manos como de hada
desde lo alto, soplas
y me entregas polvo de espejos,
luces como estrellas que titilan en la noche
luz de palabras,
éxodo.
ana
domingo, diciembre 16, 2012
YO CREO QUE A TODOS NOS PASA
La oscuridad te hace
mirar siempre hacia dentro,
hacia un dentro sin fondo
que se abre en uno mismo.
Quizás por eso sueñas
que caes y nunca acabas
de llegar al final
de tan hondo vacío.
Lorenzo Oliván -Puntos de fuga 1996-2000
Llega el deseo nocturno
como un animal hambriento
como un amante
con puñal de niebla.
Dispuesto y cruel,
pintando de luz
la cúpula del recuerdo
con cristales de sal
y plata.
Distrae mi pensamiento
desprendido de toda razón,
aguza sus sentidos,
hunde su filo;
pronuncia,
una a una, las letras del silencio,
y huye cobarde con paso fiero.
Queda mi costado herido de magnolias.
ana
mirar siempre hacia dentro,
hacia un dentro sin fondo
que se abre en uno mismo.
Quizás por eso sueñas
que caes y nunca acabas
de llegar al final
de tan hondo vacío.
Lorenzo Oliván -Puntos de fuga 1996-2000
Llega el deseo nocturno
como un animal hambriento
como un amante
con puñal de niebla.
Dispuesto y cruel,
pintando de luz
la cúpula del recuerdo
con cristales de sal
y plata.
Distrae mi pensamiento
desprendido de toda razón,
aguza sus sentidos,
hunde su filo;
pronuncia,
una a una, las letras del silencio,
y huye cobarde con paso fiero.
Queda mi costado herido de magnolias.
ana
martes, diciembre 04, 2012
ME SABES
[...]Hay entre todas tus memorias, una que se ha perdido irreparablemente..."
Fragmento de "Límites", J.L.Borges
Cuando nombro los juncos
sopla el viento y dobla tu nombre.
Cuando desdoblo tus palabras
gime la conciencia, llora azul la noche.
Cuando presiento tu tristeza
se oscurece el blanco costado de mi alma;
se horadan los perfiles de lo cierto,
se mece mi rutina a destiempo.
Al caer los días,
caen despacio algunas cosas
no dejan ruido, ni broza, solo silencio
y quietud de flores .
Al inclinarme en tu verso,
oigo el latir profundo de tu pecho
como ave melancólica sobrevuelo tu silencio
hago círculos profundos sobre tu cielo negro.
ana
Fragmento de "Límites", J.L.Borges
Cuando nombro los juncos
sopla el viento y dobla tu nombre.
Cuando desdoblo tus palabras
gime la conciencia, llora azul la noche.
Cuando presiento tu tristeza
se oscurece el blanco costado de mi alma;
se horadan los perfiles de lo cierto,
se mece mi rutina a destiempo.
Al caer los días,
caen despacio algunas cosas
no dejan ruido, ni broza, solo silencio
y quietud de flores .
Al inclinarme en tu verso,
oigo el latir profundo de tu pecho
como ave melancólica sobrevuelo tu silencio
hago círculos profundos sobre tu cielo negro.
ana
lunes, noviembre 26, 2012
CLARIDADES SUCESIVAS
Nada volverá a ser igual en el paseo del recuerdo
la nieve cubre ya tanto el sendero de las imágenes
que me recibían cada noche!...
Se borra, desagua su líquida existencia, blanca
sobre mi piel arrugada,
sencillamente sé que nada volverá
a ser igual.
Pero supongo que hay aceras
que prefieres, por costumbre:
puertas que cruzas por inercia,
ventanas abiertas siempre.
Hay senderos que se caminan descalzo
aún con el frío,
huecos en el pecho que vienen siempre con uno
heridas que se abrieron y que nunca cerrarán.
Hay pan duro en las alacenas del alma
alborotos en el interior del cuerpo,
pájaros que chocan desorientados.
Hay desorden, hay escarcha,
nieva,
hiela,
se pasa la vida.
ana
Las cosas no han cambiado tanto.
la nieve cubre ya tanto el sendero de las imágenes
que me recibían cada noche!...
Se borra, desagua su líquida existencia, blanca
sobre mi piel arrugada,
sencillamente sé que nada volverá
a ser igual.
Pero supongo que hay aceras
que prefieres, por costumbre:
puertas que cruzas por inercia,
ventanas abiertas siempre.
Hay senderos que se caminan descalzo
aún con el frío,
huecos en el pecho que vienen siempre con uno
heridas que se abrieron y que nunca cerrarán.
Hay pan duro en las alacenas del alma
alborotos en el interior del cuerpo,
pájaros que chocan desorientados.
Hay desorden, hay escarcha,
nieva,
hiela,
se pasa la vida.
ana
Las cosas no han cambiado tanto.
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