viernes, julio 29, 2011
lunes, mayo 16, 2011
COSAS MÍAS
Sobran las palabras, sobran las mías,
aquí rezuman las palabras,
melancolía.
Thee waifs:
El viento del pasado vuelve a soplar
en las orillas del alma,
el sosiego, la paz se desvanecen
como espuma blanca de mar sobre la arena.
Tu costado, rompeolas de mi marejada.
Missy Higgins:
Dejo que la música de tu voz sea ahora mi único eco,
y que sean tus palabras las que llenen mis huecos.
Háblame, sólo escucho tu dialecto,
sólo entiendo el idioma de tu boca,
el que hablan sin esfuerzo
la ternura y el cariño.
Ha sido un placer contar con la compañía de quienes habéis venido por aquí, a los que lleváis más tiempo pegados a estas rocas,
a los que habéis llegado hasta aquí empujados por la fuerza de cualquier otra ola,
a los que habéis dejado vuestras palabras y a los que no lo han hecho, a los que seguís viniendo a pesar de todos los pesares y los desencuentros pasados, ha sido un placer teneros por aquí,
gracias.Hasta pronto.
ana
So hold this feeling like a newborn
Of freedom surging through your veins
You have opened up a new door
So bring on the wind, fire and rain
martes, mayo 10, 2011
HORAS MUERTAS
« J'ai tout le temps été fasciné par les jeux de la lumière - et du hasard. Comme tout ce qui est dans l'ombre, êtres et choses prennent alors une sorte de dérive proche du rêve, rêve ou cauchemar qui, de l'extase à la peur, entr'ouvent la porte de cette quatrième dimension dans laquelle, sans peut-être vraiment y croire, j'ai toujours vécu. C'est tout cela qui m'a, sans doute, conduit à la photographie »
Algo me está buscando entre las hierbas azules de otra vida.
J.E.Cirlot
Llueve agua de Mayo difusa en silencio,
agua tibia y acorde sin tiempo
como a quien llama la melancolía,
sin ruido ni espacio,
en medio de una calle sin sombras
en medio de una esquina sin hora
en medio de un sueño inexplicable.
El negro, el gris, en una cortina lenta
agua tibia y acorde sin tiempo
como a quien llama la melancolía,
sin ruido ni espacio,
en medio de una calle sin sombras
en medio de una esquina sin hora
en medio de un sueño inexplicable.
El negro, el gris, en una cortina lenta
barro y nieve, en un azar de agua lodosa
que se conjuga al final en aire y en bruma
cubriendo un jardín violento de metáforas y raices
abajo, un suelo de líquenes queda en nuestra garganta.
Algo quedó temblando, pétalos de flor y espinas
algo con voz de sangre y vuelo detenido
algo con el pincel de último ocaso
algo con voz de sangre y vuelo detenido
algo con el pincel de último ocaso
una voz que se extingue, lentamente,
perdida, al trasluz de una vida.
perdida, al trasluz de una vida.
ana
lunes, abril 18, 2011
SEMANA DE PASIÓN
Tus dedos ahora tienen las espinas del tiempo
amenazando tormento cuando los pienso,
antes con aquélla suavidad de uvas y de melocotón,
atardecer al que sucumbía
necesario abismo de cada lluvia,
sostenido viento en la ventana de la lujuria.
Tus manos eran el dulzor de un laberinto ciego,
de un suspiro tras los labios
el umbral hacia la puerta de lo oculto,
la salida, la puerta trasera en un incendio
el escape a mis miedos, la letanía de mis rezos
el arco de mi cuerpo acontecido de ti.
Tu boca en mi costado,
la pasión y el desgobierno de todas nuestras pautas,
de todas esas normas hechas
para los que aún no han encontrado la cruz de la ternura.
Tu carne dispuesta y aferrada a la madera de mi cuerpo,
el cielo oscureciéndose en tu pelo,
la noche clavada a nuestro lecho,
el techo de mi piel que ya no es mía,
que muere cada día por tus besos,
ansiada agonía, de pasión y luna llena en mi cielo.
ana
amenazando tormento cuando los pienso,
antes con aquélla suavidad de uvas y de melocotón,
atardecer al que sucumbía
necesario abismo de cada lluvia,
sostenido viento en la ventana de la lujuria.
Tus manos eran el dulzor de un laberinto ciego,
de un suspiro tras los labios
el umbral hacia la puerta de lo oculto,
la salida, la puerta trasera en un incendio
el escape a mis miedos, la letanía de mis rezos
el arco de mi cuerpo acontecido de ti.
Tu boca en mi costado,
la pasión y el desgobierno de todas nuestras pautas,
de todas esas normas hechas
para los que aún no han encontrado la cruz de la ternura.
Tu carne dispuesta y aferrada a la madera de mi cuerpo,
el cielo oscureciéndose en tu pelo,
la noche clavada a nuestro lecho,
el techo de mi piel que ya no es mía,
que muere cada día por tus besos,
ansiada agonía, de pasión y luna llena en mi cielo.
ana
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