Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

miércoles, junio 03, 2009

ALEJANDRA PIZARNIK, UNA DOLENCIA HECHA DE PALABRAS

Noche compartida en el recuerdo de una huida.

[...] Si fuertemente, a sangre y fuego, se graban mis imágenes, sin sonidos, sin colores, ni siquiera lo blanco. Si se intensifica el rastro de los animales nocturnos en las inscripciones de mis huesos. Si me afinco en el lugar del recuerdo como una criatura se atiene a la saliente de una montaña y al más pequeño movimiento hecho de olvido cae ---hablo de lo irremediable, pido lo irremediable---, el cuerpo desatado y los huesos desparramados en el silencio de la nieve traidora. Proyectada hacia el regreso, cúbreme con una mortaja lila. Y luego cántame una canción de una ternura sin precedentes, una canción que no diga de la vida ni de la muerte sino de gestos levísimos como el más imperceptible ademán de aquiescencia , una canción que sea menos que una canción, una canción como un dibujo que representa una pequeña casa debajo de un sol al que le faltan algunos rayos; allí ha de poder vivir la muñequita de papel verde, celeste y rojo; allí se ha de poder erguir y tal vez andar en su casita dibujada sobre una página en blanco. "

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FUGA EN LILA

Había que escribir sin para qué, sin para quién.
El cuerpo se acuerda de un amor como encender la lámpara. El silencio es tentación y promesa.
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“Pierdo la razón si hablo. Pierdo los años si callo”.




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La noche, de nuevo la noche,
la magistral sapiencia de lo oscuro,
el cálido roce de la muerte,
un instante de éxtasis para mí,
heredera de todo jardín prohibido.Pasos y voces del lado sombrío del jardín.
Risas en el interior de las paredes.
No vayas a creer que están vivos.
No vayas a creer que no están vivos.
En cualquier momento la fisura en la pared
y el súbito desbandarse de las niñas que fui.Caen niñas de papel de variados colores.
¿Hablan los colores? ¿Hablan las imágenes de papel?
Solamente hablan las doradas y de ésas no hay ninguna por aquí.Voy entre muros que se acercan, que se juntan.
Toda la noche hasta la aurora salmodiaba:
“Si no vino es porque no vino”.
Pregunto. ¿A quién?
Dice que pregunta, quiere saber a quién pregunta.
Tú ya no hablas con nadie.
Extranjera a muerte está muriéndose.
Otro es el lenguaje de los agonizantes.He malgastado el don de transfigurar a los prohibidos
(los siento respirar adentro de las paredes).
Imposible narrar mi día, mi vía.
Pero contempla absolutamente sola la desnudez de estos muros.
Ninguna flor crece ni crecerá del milagro.
A pan y agua toda la vida.
En la cima de la alegría he declarado acerca de una música jamás oída.
¿Y qué? Ojalá pudiera, vivir solamente en éxtasis,
haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo,
rescatando cada frase con mis días y con mis semanas,
infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra
de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir.

Alejandra Pizarnik (1936/1972)

martes, junio 02, 2009

De "EL DESIMAGINARIO" y "ACUARELAS DE NIEVE"

El pasado día 24 de Mayo, murió un gran poeta, José Miguel Ullán


LENGUA DE FUEGO, beso fatuo y mudo sobre la piel de la pardal gramática. Lejano siempre, el resplandor real del ya dorado y reflexivo cuerpo. Y, pese a ausencia y sinrazón, con mil amores clavó allí los ojos; desde los aires, supo ver (creerse) el epitafio de un error durable. Dispuso en verso la febril ceniza que eyacularon la invención y el vuelo. Para mudar la voz en imprudencia gris -ripio solar de su zozobra suma.

MALEFICIO CONDAL: pedir cuentas al juego de palabras (vida); abandonarse a la pasión (pecado) y, a la ventura, faltar contra el orden (muerte). Recomenzar hasta la aurora.Y, al fin, quebrar la soberana argolla de la marchita libertad. Pues ¿qué lujuria sin mazmorra grana?

NO PIERDA MÁS quien ha perdido tanto: las plegarias irán, Melancolía, allí donde ´l sol tace. Despinta el aire este rincón sagrado con mudable quietud. Y arden hierbas de amor que no recuerdas.

José Miguel Ullán
(Descanse en paz)

sábado, mayo 30, 2009

HILO DE NADIE

Me gusta pensar que el poeta, en ese darse a lo puro posible, es como una caña en el aire, que busca el viento de la poesía, para sonar, para sentirse vibrar plenamente y para oirse por dentro.

Lorenzo Oliván. Castro Urdiales, Cantabria, 1968. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo.Es autor de los libros de poemas Único norte , Visiones y revisiones, (premio Luis Cernuda), Puntos de fuga (Premio "Fundación Loewe"), Libro de los elementos (Premio Generación del 27), Vértices y La noche a tientas. En el género sin género del fragmento poético, que persigue la intensidad de la poesía. Cultiva también la prosa reconcentrada del aforismo y la imagen. En ese género fronterizo ha publicado Cuatro trazos, La eterna novedad del mundo, El mundo hecho pedazos y De raíz. Ha traducido a John Keats y a Emily Dickinson. Codirigió la revista de literatura y arte Ultramar. Su obra está recogida en antologías como La generación del 99, Poesía española de hoy o La lógica de Orfeo. Coeditó dos volúmenes en torno a José Hierro, Espacio Hierro, y sobre el mismo autor ha publicado el estudio La palabra viva de José Hierro.

Hilo de nadie, su último trabajo :

una cadena de fragmentos que a menudo chocan entre sí, tenso el hilo roto como viaje hacia la propia identidad que es lo primero en quebrarse pues en toda aventura de conocimiento, como parecía querernos decir Ulises, nos acaba conduciento a esa extraña voz de voces a la que bien podemos llamar Nadie.
En realidad este hilo, que no es de nadie, en lugar de jugar a salvarnos del laberinto nos atrapa para vernos desde dentro, despojándonos de nuestros tejados hechos de prejuicios y costumbres. Un libro que, por lo tanto, nos enhebra y nos alumbra.(http://www.dvdediciones.com/cronicas_hilodenadie.html)



He escogido una "rompiente" de entre tantas:


En la palabra "columna" hay dureza y hay ansias de durar. "Vertebral" nos recuerda que esa columna es frágil.


Lorenzo Oliván

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He visto cómo abrías tu pecho y dejabas entrar a los pájaros del mar,

cómo ellos se adueñaban de tus huecos y los llenaban de nidos.

He visto chocar sus alas contra tu corazón, y algunos han caido al rozarlo.

Desde el centro de tu cuerpo intuyes su canto y su canto es tu llanto.

El recuerdo es el canto, leve como sus plumas desenhebradas.

ana

miércoles, mayo 27, 2009

SERES DE LUZ EN LA SOMBRA DEL ABISMO

¿Saben los peces del abismo diferenciar la palabra luz de la palabra sombra?
¿Tienen alguna ilusión por subir a la superficie?, ¿o les cegaría el resplandor de las aguas transparentes y luminosas haciéndoles cerrar los ojos como se cierran para el beso?