"A través de la palabra, que es ya una presencia constituida de ausencia, la propia esencia se nombra" J. Lacan
De claridad inmensa, de negrura infinita, pariendo fértil, disyuntivas polos de ira segmento sosegado: el error la palabra la fractura En el filo de la espada en la encrucijada en la nada nodo nudo nada el debate bate el punto punto de encuentro el fallo la falla encuentro un mundo el punto abierto boquiabierto hueco despierto cierto bostezo desierto me mezo mordaza mordida metida bozal hundida perdida maldigo ombligo ciego vacío hueco distancia velo deseo, hiancia.
No hay camino ni rostro ni brazos en este regreso a pesar del frío solitario invierno no puedo amar por soledad o decoro ni quererte por esfuerzo, ni por lástima de tu escorzo de tu volver y volver.
Te marchas y vuelves como por descuido, conspirado de ausencia, disfrazado de olvido ¡tantas veces!
Las telas se desdibujan en una moviola que nos desnuda de todo pasado, incluso el confuso.
Tu voz y tus besos quedan en blanco expuestos al primer beso que nunca llega.
Pero palpita dormido y en el sueño siempre goza de mí. Recorrí esta noche otros labios y sabían a negrura y estrellas.
Me besaste, sostuve el negro cielo en mi boca.
ana
Wim Mertens: "Au delà du fleuve" (Integer Valor) (impresionante, no dejéis de escucharla)
THE PAINTED VEIL
Lift not the painted veil which those who live Call Life: though unreal shapes be pictured there, And it but mimic all we would believe With colours idly spread,—behind, lurk Fear And Hope, twin Destinies; who ever weave Their shadows, o’er the chasm, sightless and drear. [...]
No levantes el velo pintado que los vivos llaman Vida, aunque formas irreales represente, imagen engañosa de aquello en que creemos, con colores dispersos. Detrás acechan Miedo y Esperanza, Destinos gemelos que entretejen sus sombras en la sima sombría y encubierta. [...] Percy Bysshe Shelley (1792 - 1822).
"You who are so far from me Far from me So far from me Way across some cold neurotic sea Far from me..." Nick Cave. Me gusta quedarme quieta, callada, absorta, reflexionar largas horas, con la atención puesta o no puesta (quién sabe), en alguna nota banal, en el margen de un libro o en el perfil del horizonte brumoso; pasar largas horas de un día de verano absorta en el musgo de una roca que baña el mar y mirar un pequeño cangrejo hurgando en el verdín aterciopelado con sus pincitas enanas, dueño del mundo, sin serlo en absoluto; perderme durante horas en una canción que se licúa y mece mi sangre como se mece el vino en la copa con un leve movimiento, acunado por alguna razón que el propio vino desconoce. Recordar el olor de alguien, el sabor de una boca, soñar con los ojos abiertos una mañana entera al mismo borde del mar que crece y sube hasta tocar mi cuerpo, y mi mente, a la que saca de ese sopor estable; perder todo sentido de movimiento o de existencia física gracias a una absoluta y total quietud que paraliza casi por completo mis músculos silenciosos y laxos. El tiempo transcurre inexplicable, la mente bañada de crema flota en un viscoso estado de aletargamiento que me place tanto que pienso en mi estado mental como afecto de algún dios menor y me encojo de pronto, me retraigo y me levanto dolorida de tanto placer. Un escalofrío me empuja entonces hacia la huida. Me visto, monto mi bicicleta y escapo al mundo real por el atajo del camino más cómodo, y vuelvo a esa realidad que emerge de pronto de entre las sombras de los retorcidos tamarises centenarios. ana (C.U., Agosto 2008)
Si quieres puedes apagar las luces, cerrar las persianas y dar vuelta la llave de tu puerta de entrada. Si quieres puedes tapar tus oídos con miel y con cera, cubrir tus ojos con un paño negro, puedes atar tus manos, morderte los dedos, puedes cambiarte el nombre. Puedes silbar mientras hablo, mirar al vacío mientras no escuchas puedes marcharte incluso. Puedes hacerlo, volver sobre tus pasos, dejar las alas en la cuneta y cubrir a pie las distancias, los ángulos muertos de la vida que sigue...
ana
ALEKSANDR NIKOLÁYEVICH SKRIABIN (1872-1915)
Afamado pianista en vida, a pesar de sus manos que eran demasiado pequeñas para ejecutar algunas piezas, su proyecto más ambicioso era desarrollar un trabajo multimedia en el Himalaya que trataría sobre el Armageddon.
Su proyecto megalómano en el Himalaya que nunca logró concluir: La pieza iba a llamarse “Mysterium” y se representaría durante siete días, emulando la creación del mundo, en las faldas de la montaña. Según Scriabin se trataría de "una grandiosa síntesis religiosa de todas las artes que anunciaría el nacimiento de un nuevo mundo". Después de su ejecución el mundo se disolvería en éxtasis.
La representación incluiría música, olores y danza: unas campanas suspendidas de las nubes convocarían a los espectadores, los preludios serían como sonrisas y las codas como puestas de sol. Habría llamas en forma de rayos de luz, lenguas de fuego, perfumes que se esparcirían en el aire…
Todo este complejo montaje proviene de la teoría de Scriabin de que la música no es “solo” música. Scriabin creía en la idea de “Obra de Arte Total” que había asimilado de Wagner y buscaba una simbiosis entre filosofía, religión y arte que a través de la música produciría el éxtasis.