Un mago no debería revelar sus trucos, pero te diré que no es tan difícil hacer surgir panes de un cesto si éste dispone de doble fondo, y que unos simples tablones, convenientemente situados bajo el agua, bastan para hacer creer a cualquier iluso que es posible caminar sobre la superficie de un lago. En cuanto a aquel hombre cuyos ojos sané, jamás en su miserable vida había estado ciego: se llamaba Hulellah y obtuvo una buena recompensa a cambio de hacer su papel... Ahora, escúchame bien: los soldados no van a clavarme al madero; en realidad, me amarrarán las muñecas con tendones de cerdo y untarán mis brazos con la sangre de algún animal: les he pagado veinte denarios a cada uno por participar en el engaño. Previamente, tú deberás haber depositado agua y víveres en el interior del sepulcro. Luego, una vez que me hayan dejado allí, harás rodar la piedra que cubre la entrada para que pueda escapar. Procura que nadie te vea. Y recuerda esto, José de Arimatea: deberás hacerlo antes del tercer día.
MANUEL MOYANO
Manuel Moyano (Córdoba, 1963) reside en Molina de Segura (Murcia). Ha publicado tres libros de relatos: El amigo de Kafka, que obtuvo el Premio Tigre Juan 2002, El oro celeste (2003) y El experimento Wolberg (2008), así como la plaquette de microrrelatos El Imperio de Chu (2008). Es autor también de la novela La coartada del diablo (Premio Tristana 2006), y del libro misceláneo La memoria de la especie (2005). Asimismo es autor de títulos que participan de la narrativa, el ensayo antropológico y el libro de viajes, como Dietario mágico (2002), Galería de apátridas (2004) y El lobo de Periago (2005).
Espero que lo disfrutéis.
ana
jueves, junio 18, 2009
lunes, junio 15, 2009
GOTERAS
Llueve la gotera incansable de tu no estar llenando el cubo de zinc de mi tristeza.
Un agua corroída de impulsos oxidados
agitándose en el fondo tembloroso y rojizo.
Y me digo, ya rebosa el vaso,
su agua maloliente y sucia,
es hora de vaciarse del poso
de la herrumbre sumergida.
Es hora, me digo, de reparar las tejas
de arrancar musgos y helechos de sus lomos,
de recolocar sus canales y cobijas.
Llueve con lluvia de Abril en un Junio de paso,
rostro y veredas húmedos de distancia.
Se llena el cubo del agua de la ausencia
y calla su úlltima vez.
y calla su úlltima vez.
Es la hora, diminuta gota,
vuelco el cubo por el ventanuco alto;
abajo, desde tu rostro me miras
con mirada de nido muerto y de pájaro.
ana
viernes, junio 12, 2009
QUIETO
Quieto,
no muevas tu cuerpo,
estás sellado a mí, como la piedra a su lecho.
Si te marchases ahora dejarías el hueco
descolorido, el resto amarillento,
el vacío rastro.
Quieto,
no muevas tus manos,
deja que describan su propio surco
en la tierra de mi cuerpo,
muy adentro, cerca del manto ácido
de mi suelo.
Quieto,
abraza mi noche
con tus brazos de espesura
poderosos y lentos como raíces
arrancando el agua del centro de la tierra.
Respira en mi niebla, aullido de lobo acechando,
abrazando la foresta húmeda
y respira el olor a musgo
húmedo y oculto
bajo tu peso de sabio.
O escapa,
ahora
brama al cielo tu locura,
todo tu dolor y desarraigo en fuga,
quedará amarillo el rastro y el lecho muerto
bajo tu peso de piedra.
ana
no muevas tu cuerpo,
estás sellado a mí, como la piedra a su lecho.
Si te marchases ahora dejarías el hueco
descolorido, el resto amarillento,
el vacío rastro.
Quieto,
no muevas tus manos,
deja que describan su propio surco
en la tierra de mi cuerpo,
muy adentro, cerca del manto ácido
de mi suelo.
Quieto,
abraza mi noche
con tus brazos de espesura
poderosos y lentos como raíces
arrancando el agua del centro de la tierra.
Respira en mi niebla, aullido de lobo acechando,
abrazando la foresta húmeda
y respira el olor a musgo
húmedo y oculto
bajo tu peso de sabio.
O escapa,
ahora
brama al cielo tu locura,
todo tu dolor y desarraigo en fuga,
quedará amarillo el rastro y el lecho muerto
bajo tu peso de piedra.
ana
sábado, junio 06, 2009
CONVERSACIONES CON MI JARDINERO
I
Ir a degüello,
cortar por lo sano:
parásitos y gusanos
huyendo.
Cortar las malas hierbas,
pszzszzszz, susurra
la guadaña afilada,
acero templado,
movimiento de ida y vuelta
cortando lo falso.
Troceados gusanos
huyendo del hábitat
concurrido y frecuentado
por falsos hados.
cortar por lo sano:
parásitos y gusanos
huyendo.
Cortar las malas hierbas,
pszzszzszz, susurra
la guadaña afilada,
acero templado,
movimiento de ida y vuelta
cortando lo falso.
Troceados gusanos
huyendo del hábitat
concurrido y frecuentado
por falsos hados.
Crecerán rosas azules
en el borde de mi cuarto.
II
La poesía hay que sentirla
no hay nada que explicar,
hay que experimentar,
sentir,
se siente... con el corazón.
Esa,
la que me emociona,
la que me hace llorar,
la que me entusiasma y
está por encima de mis posibilidades,
esa, la inalcanzable.
ana
La muerte es como esa gran carpa, he tenido tiempo para pensar en ella, nada allí abajo, en alguna parte; sabes que está ahí aunque no puedes verla. Con la muerte pasa igual: es muda pero tiene una boca enorme y cuando la abre, ya estás dentro preguntándote qué te ha pasado. Te has muerto, nada más.
Estupendo video,con Álex Gorina, que aunque está en catalán, se entiende bien.
"Conversaciones con mi jardinero", un retrato impresonista de la vida, el arte y la naturaleza.
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