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sábado, mayo 09, 2009

DESEÉ ALGUNA VEZ QUE UN POETA ME AMASE...

"...un gesto no se hace: acontece.
Y cuando algo acontece no hay escapatoria..."




Ahora duelen sus poemas en mi cuerpo‚
algo de mí que en él se reconoce hasta quebrar la imagen
de todo lo que fui.
Ahora deseo que me amase tanto que dejara de amarme
y sus palabras fuesen nieve
que el sol de junio fundiese entre mis pechos‚
allí donde su aliento insiste en acallar
esta tristeza antigua que siempre me acompaña.

De "Semillas para un cuerpo" 1988
CHANTAL MAILLARD


EL PEZ

Volver a las palabras.
Creer en ellas. Poco. Sólo
un poco. Lo bastante
como para salir a flote y coger aire
y así poder aguantar, luego,
en el fondo.


Volver a las palabras. Con
voluntad de sentido.
Boqueando. Pez en la orilla
común de los creyentes.

Volver. Decir superficie. Escribirla.

No, lector, no deslices
tan rápido tus ojos por la página
nada te obliga a terminar
de leer este texto. Puedes
dejarlo. Muchos lo habrán hecho
antes de haber llegado a estas líneas.
He dicho superficie. Vuelve atrás.
Detente. Piénsalo. Piénsatelo. He
escrito la palabra palabra y
estoy tratando de decirte algo
que no acierta a decirse. Entonces
digo impotencia. Tú sabes lo que es
la impotencia, a buen seguro
alguna vez la habrás sentido. Ahora
te pido que despojes la impotencia
de la palabra que la nombra
y te quedes sintiéndola tan solo.
¿Lo consigues?
Tal vez no sea para ti,
ahora, tiempo de impotencia.

Se deslizan tus ojos por
los caracteres impresos y sientes
cierto placer en esta redundancia
de lo escrito. Los óvalos te tientan.
Aproxímate, lector, mira por
Ese pequeño orificio. Adéntrate.
Hay abismo - ¿abismo? –hay vértigo.

Repite, entonces, conmigo Infinito.
Di Infinito. Repítelo. No dejes
de decirlo, hasta que pierda
sentido la palabra infinito y
te encuentres en el vértigo,
desprovisto de pértiga.

Entonces di Infinito. Pronúncialo.
Pronúncialo de nuevo,
despacio, con voluntad de sentido.
Como al principio del mundo o
del poema.
Para volver. En superficie
por un tiempo.
Para hacer el tiempo

brevemente.

CHANTAL MAILLARD

viernes, mayo 08, 2009

EL SALTO QUE NOS HACE POSIBLES

[...]Toda vida es sólo un amago,
el anuncio o comienzo de un gesto.
También la poesía es un amago,
pero su ademán permanece, como si fuera algo más.
El hombre y su lenguaje empujando
implacablemente sus límites,
desvestidos de todo cuanto no sea límite,
desvistiéndose de aquello que ahora lo es.
Suprema afirmación,
es también lo más cercano a la suprema negación.
La grandeza concreta de la poesía,
como la de la vida, consiste en no estar hecha.

Un salto siempre más allá,
el salto que nos hace posibles
.[...]

(Esto es parte de un texto en prosa de ROBERTO JUARROZ, aunque aquí yo lo haya transcrito en forma de poema)

Este texto fue publicado como prólogo a Poèsie verticale (Recontre, Lausanne, 1967). Puesto que se trata del prólogo a una antología bilingüe, se publicó ahí solamente en su versión francesa. La versión en castellano apareció en la revista Actual, como complemento de un artículo de Ludovico Silva, “Decir de lo indecible: Poesía Vertical de Roberto Juarroz”, luego reproducido en Roberto Juarroz: Poesía y creación.



Callar en algún sitio de uno mismo
y callar en algún sitio de otro,
para que el amor no cambie de nombre.

Y callar también
donde ya no hay más sitio.

(de "Poesía Vertical", R.Juarroz)
. . . . . . . . . . . . . . . .

No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo
de los hundimientos irrevocables.

¿Cómo decirle a quien nos abandona
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen?

¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
y el tallo del dolor
se quiebra como la lanzadera
de un telar descompuesto?

¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido
su memoria de ser mundo?

Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.

O tal vez crear un habla de intersticios,
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra
y las ignotas partículas sin codicia
que sólo allí promulgan
la equivalencia última
del abandono y el encuentro.

ROBERTO JUARROZ

jueves, mayo 07, 2009

"Amor mío, amor mío, ¿podrás robar las llaves
que me abrirán el cielo donde tiemblan los mástiles?
(de "El condenado a muerte" de Jean Genet)


MARCO MASSINI


Mis manos se abren,
arañas en silencio
caminando sobre la mesa,
acariciando lentamente
con sus patitas,
las letras.

Manos diminutas, livianas
que se adentran también en tu cuerpo
y allí plantan sus insignias,
su bandera.
Magos y hechiceros
adivinadores del futuro
leen la derrota en sus pliegues.
Suenan tambores, trompetas,
tú, emperador magno,
hombre de combate,
alto, subido en ti,
conquistas el mapa de mi piel,
sometes mi rabia y vences.
Es débil mi fortaleza
que queda a tu merced
sin muros ni puertas
que la guarden.

ana

jueves, abril 30, 2009

EN LAS DUNAS

Han crecido flores malvas
. . . . . . . . . . . en las dunas de tu cuerpo
mientras yo no estaba.

(Y Abril termina)
ana