El instante previo a la palabra precisa, el silencio azul, la pausa del alma el poema, el sentido de la poética, el misterio de la existencia, reflexión, sentimiento, revelación, soledad fértil resolviéndose en palabra. ana
Poema inspirado en el libro de Antonio Colinas "El sentido primero de la palabra poética" Edit. Siruela Aquí va una estrofa de un poema de Antonio:
QUÉDATE AQUÍ, NO PARTAS EN LA NOCHE
[...]Quédate aquí, no partas en la noche, pues hay en la ciudad sagrada una morada en la que, siendo noche, luce el día a la hora en que tiemblan en círculo sereno las llamas de las lámparas, los ángeles de fuego. Habrá llegado al fin ese momento de que sea el silencio y no la sangre lo que discurra por las venas ciegas, lo que aún hará más dulce el canto o el concierto de los cuerpos. [...] Quédate aquí, no partas en la noche: oirás cómo dentro de ti y de la piedra brama la luz.
viernes, marzo 13, 2009
El difunto amor se nos lleva calle abajo...
Las palabras mi centro, el egoico placer, el más mío vestido pájaro aniquilado. Disfrazado pajarillo mudo que reza al mundo su soledad abierta.
Hay mañanas cubiertas murmullos, sospechas de silencio murallas, pero una lluvia fina de palabras moja la esfera de mis ojos.
Sutil, vaporoso como la humedad bajo tus pestañas, sutil humedad que se inicia entre tus brazos, como halo de vida comprendida, arropada en el silencio y la quietud del sueño; y todo se vuelve vago, en el horizonte de la noche estrellada de sudor.
Cualquier otro detalle en la piel de tus palabras, un poema resuelto en el pasado deja de tener su importancia.
Las pieles de antiguo que te visten y acortan tus pasos al andar, las costras endurecidas y salobres que cincelan tus pasos y aún bordean la cima de tus ojos, ésas cuentan.
Por eso la voz que suena nocturna parece seguir incitando a los ecos que se apresuran y estallan de júbilo. Luego el silencio envuelve el discurso casi indolente y secreto y escapas entre las rendijas de mis dedos.