Imagen de la cabecera del blog: cuadro de la autora

lunes, junio 09, 2008

SI VOUS N' AVEZ RIEN A ME DIRE...

CANCIÓN II

Si nada de mí queréis,
¿por qué os acercáis a mí?
Y si así me enloquecéis,
¿por qué me miráis así?
Si nada de mí queréis,
¿por qué os acercáis a mí?
Si nada intentáis decir,
¿por qué mi mano apretáis?
Del hermoso porvenir,
de la dicha en que soñáis,
si nada intentáis decir,
¿por qué mi mano apretáis?
Si queréis que aquí no esté,
¿por qué pasáis por aquí?
Sois mi afán y sois mi fe;
tiemblo al veros ¡ay de mí!
Si queréis que aquí no esté,
¿por qué pasáis por aquí?
Victor Hugo
Versión de Salvador Díaz Mirón


Para los que queráis: "Cantado y en francés"


El cuadro: "Amapola de maiz" de Kees Van Dongen
, 1919 (Museo de Bellas Artes, Houston)



jueves, junio 05, 2008

"EL ALMA DE LAS MÁQUINAS" MVSEO C.N.A. REINA SOFÍA.
















El Museo Reina Sofía se erige en una encrucijada de arte y ciencia con una exquisita selección del último arte digital.


Lugar: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Fechas: 27 junio- 13 de octubre 2008

Magia y tecnología se confunden y entrecruzan. No por casualidad, el lema de "Máquinas y Almas" es una cita de Albert Einstein que reza: "La experiencia más grandiosa es el misterio"(*).
Ahora, como siempre, hay voces apocalípticas e integradas sobre el futuro que nos deparará la evolución de las máquinas, Algora destaca los trabajos literarios de dos teóricos:

el cibernostradamus Ray Kurzweil, que en su libro "La era de las máquinas espirituales" fija en el 2030 la era en la que los ordenadores superarán la capacidad de procesado de la mente humana, y Sherry Turkle, que en "The other self" considera que una de las funciones principales de las computadoras es la de ejercer de perfecto espejo psicológico, capaz de reproducir el pensamiento "Un espejo nunca eres tú". Es ridículo pensar que el ordenador pueda suplantar al hombre. (CITIZEN K - VERANO 2008)

* “El misterio es lo más hermoso que nos es dado sentir.
Es la sensación fundamental, la cuna del arte y de la ciencia verdaderos.
Quien no la conoce, quien no puede admirarse ni maravillarse, está muerto.
Sus ojos se han extinguido. Esta experiencia de lo misterioso,
aunque mezclada de temor, ha generado también la religión”

(Einstein, Mi visión del mundo, Tusquets, Barcelona 1981, p. 13).

Mi próxima visita, El Museo Reina Sofía.
ana

lunes, junio 02, 2008

THYSSEN-BORNEMISZA

"...Nos queda la senda del ayer, y la fidelidad demorada de una costumbre que, complacida con nosotros, se quedó para no irse."...Rainer M.Rilke, (frag.1ª Elegía de "Las elegías de Duino")


Después de tomar un café con leche, en el Café Gijón, repleto del vacío de las 10,30 h. de un domingo por la mañana.
Después de una noche de lluvia, un día húmedo y limpio; una mañana fresca de ciudad parada en el sosiego del fin de semana, sin ruido apenas.
Aparqué en una perpendicular a Recoletos y me fui dando un paseo hasta el Museo Thyssen.
Tu ya no estabas.

Me llamó la atención (una vez más) el tamaño de las cerraduras de algunas puertas de los edificios por los que iba pasando. ¿Dónde habrán ido a parar ésas llaves?
El sol quería abrirse paso y buscaba los pequeños huecos abiertos entre las nubes blancas de Madrid.
Gente que hacía footing y paseaba perros incrédulos de tanta tranquilidad. Daban ganas de quedarse quieto, inmóvil para siempre como los maniquíes de Chirico, mirando la ciudad perfecta.

Compré mi entrada y comencé mi aventura pictórica, paseé siglos de pinceles y telas, suspiré al toparme de pronto con las esculturas de Rodín. (*)
Sin recuperar el aliento iba entrando en las salas numeradas y tomando asiento, tomando aliento para soportar una embestida mayor de placer cada vez.
Recuerdo todo, lentamente los momentos se escriben y repasan en mi cabeza...
Al entrar en una de las salas, la sala diestramente poco iluminada de la pintura holandesa, un escalofrío intenso recorrió mis brazos y piernas. Me senté, estaba sola, y no os lo creeréis (o sí) , lloré.
Paseé el impresionismo como si fuera la última vez que viera esos cuadros. Llené los pulmones de aire tantas veces que creo que la hiper ventilación me produjo mareos. Tuve que sentarme en varias ocasiones y no por cansancio.
Juro que noté el aliento desconocido respirando en mi cuello...cosquilleo?
alguien miraba desde atrás
y me fui yendo, despacio.
Volveré.
..."El contraste entre los dos cuerpos, fuertemente impuesto por el mármol, produce a primer golpe de vista la impresión de tristeza sin límite que expande este tema"...
R.M.Rilke/Rodin, palabra y mármol.
ana

miércoles, mayo 28, 2008

CASA-MVSEO SOROLLA

Eran las once de la mañana, después de cuatro horas de conducir, llegué a su puerta. Allí se erigía cual cueva dinástica de civilizaciones extinguidas, pero no era eso, era, fue, su casa.

Sus cuadros, sus cosas, su estudio, su jardín, su reloj de sol junto al banco de cerámica, su fuente, su estanque... trazos memorables de una mañana de sábado, de un día de Mayo, de un momento desgastado de tanto pensarlo.

Las horas pasaban masticando rostros apenas insinuados, me llenaron el alma de placer, al punto del estremecimiento. Mi piel se convertía lentamente en esponja y absorbía el aire, el efluvio de las olas y las playas, el azul de los cielos y los mares, el estático movimiento de sus telas, de su brisa, de su blancura de colores.

Sus pinceles derrotaban al cansancio y empapaban mis ojos con agua del Mediterráneo; en silencio, concentrando sus fuerzas desde lo alto, incitando al sol que entraba por el lucernario.


Clotilde vigilaba su casa desde todos los rincones, el hogar, dilatado, ante las guirnaldas y hiedras que sombrean el patio.


Ella velaba en la distancia, la complicidad de la vida cotidiana y de familia que allí dentro quedó, pintando las paredes de dulce de fruta y de silencios de tarde desaparecidos para siempre.



Las mareas de espíritu mediterráneo inundando las paredes, los rostros disipados, las muecas grabadas en el tiempo, aprendidos paisajes, familiares cuerpos de niño y balandro surcando orillas de infancias eternas. Parasoles y siglos de trabajosos oficios, pescadores de recuerdos en el exilio de un nostálgico mar de Sorolla en el centro de Madrid.

ana

...Llueve la luz,
y sin aviso
ya es una ninfa fugitiva
que el ojo busca clavar viva
sobre el espacio más preciso...

Rafael Alberti, "A la pintura"(Poema del color y la línea)


http://www.mcu.es/museos/CE/MuseosEstatales/Arquitectura/Sorolla.html